Por qué el fin de año es tu mejor escenario
- Ruben Iza

- 26 dic 2025
- 2 Min. de lectura

Diciembre no es solo un mes de celebraciones; es, en esencia, un mes de conexión. Sin embargo, para muchos, la idea de levantarse y dar un brindis genera más ansiedad que alegría. Lo que pocos saben es que saber hablar en público no es un don de nacimiento, sino una herramienta que puede redefinir quiénes somos ante los ojos de los demás.
Te cuento el caso de Diego quien siempre fue "el sobrino callado". En las cenas familiares, solía refugiarse en un rincón o ayudar en la cocina para evitar las preguntas incómodas. Su familia sabía que trabajaba en tecnología, pero asumían que su silencio era sinónimo de inseguridad.
Este año fue diferente. En medio de la cena de Nochebuena, Diego se puso de pie. Al principio, hubo un silencio expectante, casi incómodo. Pero cuando Diego empezó a hablar, la atmósfera cambió. Con una calma que nadie le conocía, explicó que trabajaba en la empresa de Inteligencia Artificial más importante del mundo. No usó tecnicismos complejos; usó storytelling.
Comparó los algoritmos con las recetas de la abuela: "Así como nosotros mezclamos ingredientes para crear esta cena, yo entreno máquinas para que aprendan a ayudarnos a resolver problemas que antes parecían imposibles". Al terminar su brindis, no solo hubo aplausos; hubo una nueva mirada de respeto. Diego ya no era el joven tímido; era un experto que sabía conectar su mundo complejo con el corazón de su familia.
Si quieres que tus palabras sorprendan como las de Diego, te recomiendo esta sencilla estructura para armar tu discurso:
1. Define un "Hilo Conductor" (El Mensaje Central)
No intentes hablar de todo. Diego no explicó el código de programación, explicó el propósito de su trabajo. Elige una emoción clave (gratitud, esperanza, superación). Si los invitados solo pudieran recordar una idea de tu discurso, ¿cuál sería?
2. La Estructura de Tres Pasos: Pasado, Presente y Futuro
Un discurso memorable necesita orden para que la audiencia te siga sin esfuerzo:
Pasado (Reconocimiento): "Muchos me conocen como alguien de pocas palabras..."
Presente (El Momento): "Pero este año he aprendido que la tecnología, al igual que esta cena, solo tiene sentido si nos une..."
Futuro (El Brindis): "Por un año donde usemos nuestra inteligencia para estar más cerca."
3. El Poder de la Analogía y el Cierre
Diego triunfó porque tradujo lo difícil a lo sencillo.
Usa comparaciones: Si hablas de algo técnico o laboral, compáralo con algo cotidiano de la mesa.
Cierre Visual: Termina siempre con una nota alta. Levanta la copa, haz contacto visual y lanza un deseo que incluya a todos.
Dominar el arte de hablar en público en estas fiestas te permite liderar emocionalmente. Diego demostró que ser introvertido no es una barrera para ser un comunicador poderoso; de hecho, la profundidad de los introvertidos suele crear los discursos más honestos y conmovedores.
Aprovecha estos días para practicar. La satisfacción de haber conectado genuinamente con los tuyos y de haber "abierto los ojos" de quienes te rodean será el mejor regalo que recibas.



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